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Legislación básica
 

Decreto 67/2008, de 6 de junio, por el cual se establece la ordenación general de las enseñanzas de la educación infantil, la educación primaria y la educación secundaria obligatoria en las Islas Baleares
PARTE I


La Ley orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de educación, establece las bases
legales sobre las cuales se sustenta el sistema educativo y estructura las líneas
fundamentales sobre tres principios: la exigencia de proporcionar una educación
de calidad a todos los ciudadanos, la necesidad de que todos los componentes
de la comunidad educativa colaboren para conseguir este objetivo tan ambicioso
y un compromiso decidido con los objetivos educativos planteados por la
Unión Europea para los próximos años.
Esta Ley, que configura la reforma de la ordenación general del sistema
educativo del estado de las autonomías se ha desarrollado con los Reales decretos
y Órdenes siguientes: Real decreto 806/2006, de 30 de junio, que establece
el calendario de aplicación de la nueva ordenación del sistema educativo, establecida
por la Ley orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de educación (BOE nº 167,
de 14 de julio), y corrección de errores en el BOE nº 220, de 14 de septiembre
de 2006; Real decreto 1630/2006, de 29 de diciembre, por el cual se establecen
las enseñanzas mínimas del segundo ciclo de la educación infantil (BOE nº 4,
de 4 de enero de 2007); Real decreto 1513/2006, de 7 de diciembre, por el cual
se establecen las enseñanzas mínimas de la educación primaria (BOE nº 293, de
8 de diciembre); Real decreto 1631/2006, de 29 de diciembre, por el cual se
establecen las enseñanzas mínimas de la educación secundaria obligatoria (BOE
nº 5, de 5 de enero de 2007); Orden ECI/1845/2007, de 19 de junio, por la cual
se establecen los elementos de los documentos básicos de evaluación de la educación
básica regulada por la Ley orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de educación,
así como los requisitos formales derivados del proceso de evaluación que son
necesarios para garantizar la movilidad del alumnado (BOE nº 149, de 22 de
junio); Orden ECI/1957/2007, de 6 de junio, por la cual se establecen los currículos
de las enseñanzas de religión católica correspondientes a la educación
infantil, a la educación primaria y a la educación secundaria obligatoria (BOE
nº 158, de 3 de julio).
La Ley orgánica 1/2007, de 28 de febrero, de reforma del Estatuto de autonomía
de las Islas Baleares (BOIB nº 32, de 1 de marzo), en su artículo 36.2,
establece que corresponde a la Comunidad Autónoma de las Islas Baleares la
competencia de desarrollo legislativo y de ejecución de la enseñanza en toda su
extensión, niveles y grados, modalidades y especialidades.
Mediante el Real decreto 1876/1997, de 12 de diciembre, sobre el traspaso
de funciones y servicios de la Administración del Estado en las Islas Baleares
en materia de enseñanza no universitaria (BOE nº 14, de 16 de enero de 1998);
de acuerdo con la disposición final sexta de la Ley orgánica 2/2006, de 3 de
mayo, de educación, corresponde al Gobierno de las Islas Baleares dictar, en el
ámbito de sus competencias, las disposiciones que sean necesarias para la ejecución
y desarrollo la mencionada ley orgánica.
Las sociedades actuales dan mucha importancia a la educación que reciben
sus niños y jóvenes, convencidos de que de ella dependen, en gran medida,
tanto el bienestar individual como el colectivo. La educación es el medio más
adecuado para que la persona pueda construir su identidad personal, configurar
la comprensión de la realidad integrando todas sus dimensiones y desarrollar al
máximo sus capacidades en una sociedad en continuo cambio.
La educación es el medio de transmitir y, al mismo tiempo, de renovar la
cultura y el patrimonio de conocimientos y valores que la sustentan, de extraer
las máximas posibilidades de sus fuentes de riqueza, de fomentar la convivencia
democrática y el respeto a las diferencias individuales, de promover la solidaridad
y evitar la discriminación, con el objetivo fundamental de conseguir la
cohesión social necesaria. Además, la educación es el medio más adecuado para
garantizar el ejercicio de la ciudadanía democrática, responsable, libre y crítica,
que resulta indispensable para la constitución de sociedades avanzadas, dinámicas
y justas. Por este motivo, una buena educación es la mayor riqueza y el principal
recurso de un país y de sus ciudadanos y ciudadanas.
También, para la sociedad de las Islas Baleares, es primordial la exigencia
de proporcionar una educación de calidad a toda la ciudadanía. Después de
conseguir que todos los jóvenes estén escolarizados hasta los dieciséis años, el
primer objetivo de nuestra educación tiene que ser mejorar los resultados generales,
reducir las elevadas tasas de abandono de los estudios y de finalización de
la educación básica sin titulación. Se trata de mejorar el nivel educativo, de trabajar
para el éxito escolar, personal y social de todo el alumnado, es decir que
todas las personas alcancen el máximo desarrollo de sus capacidades individuales
y sociales, culturales, intelectuales y emocionales, para lo que precisan una
educación de calidad adaptada a sus necesidades. Deberá garantizarse la igualdad
de oportunidades, con la conciliación de la calidad de la educación y la
equidad.
El esfuerzo para conseguir el éxito escolar tiene que empezar desde los
primeros años, en la educación infantil, y tiene que mantenerse a lo largo de toda
la educación obligatoria. En este sentido, se debe prestar atención a las necesidades
básicas para un desarrollo personal adecuado según cada etapa de madurez
de los niños o de los jóvenes, así como prestar la atención individualizada,
enfocada a la consecución de las competencias básicas de cada una de las etapas
y en el desarrollo de todas las capacidades personales.
La responsabilidad del éxito escolar de todo el alumnado no recae sólo
sobre su esfuerzo personal, que es fundamental, sino también sobre sus familias,
el profesorado, las administraciones educativas, los agentes sociales y, en última
instancia, sobre la sociedad en conjunto. Toda la comunidad educativa tiene
que colaborar para conseguir el objetivo del éxito escolar de todo el alumnado,
y el esfuerzo tiene que ser entendido y asumido por el conjunto de la sociedad
que es corresponsable y deberá contribuir a elevar el prestigio de la educación,
a fomentar la conciencia sobre la importancia de la formación porque la sociedad
necesita personas más formadas, pero también porque la educación es fuente
de bienestar humano, personal y colectivo y ésta ha de ser una de las aspiraciones
de nuestra sociedad.
El ejercicio de esta responsabilidad compartida implica compromisos
conjuntos en cuya base está el establecimiento de un pacto social que, entre
otros valores, garantice la escolarización equitativa del alumnado en los diferentes
centros docentes, sin exclusiones ni segregaciones injustas y con la debida
atención a la diversidad; una diversidad que, actualmente, se incrementa con
el aumento acelerado e imprevisible de la población escolar procedente de la
inmigración, con toda la problemática educativa y social que comporta y que
precisa una respuesta del sistema educativo.
El proceso de construcción europea nos conduce hacia una convergencia
de los sistemas de educación y formación. Eso se ha traducido en unos objetivos
educativos comunes planteados por la Unión Europea para los próximos
años. Estos se orientan a desarrollar las aptitudes necesarias para vivir en la
nueva sociedad del conocimiento, construir un entorno de aprendizaje abierto y
hacerlo más atractivo, y promocionar la ciudadanía activa, la igualdad de oportunidades
y la cohesión social. Otro bloque de estos objetivos está relacionado
con la apertura al mundo exterior, para aumentar la movilidad y los intercambios
y reforzar la cooperación europea. En este contexto, el aprendizaje de las
lenguas con un enfoque comunicativo juega un papel fundamental.
Apartir de la identidad propia de las Islas Baleares con todo su bagaje cultural,
en el que la lengua catalana es un rasgo fundamental, ésta tiene que ser la
lengua común, la que vertebre un espacio relacional inclusivo y todo el sistema
educativo. Nuestro sistema tiene que garantizar que, al acabar la educación
secundaria obligatoria, el alumnado pueda utilizar normalmente y de forma
correcta la lengua catalana y la lengua castellana. Además, también tienen que
alcanzarse los objetivos de cada etapa en lo que concierne al aprendizaje de al
menos una lengua extranjera. En coherencia con los objetivos educativos en el
marco de la Unión Europea, es conveniente avanzar de manera generalizada el
aprendizaje de la lengua extranjera al segundo ciclo de la educación infantil y
garantizar que a lo largo de la educación obligatoria se adquieran las competencias
comunicativas adecuadas en las diferentes lenguas del currículo, sin romper
las dinámicas del tratamiento de las lenguas derivadas de la aplicación del
Decreto 92/1997.
La necesidad de adaptación del sistema educativo a las demandas diversas
y cambiantes de la población escolar comporta la conveniencia, derivada de
la ley, de atender la autonomía de los centros docentes. La exigencia de proporcionar
una educación de calidad a todo el alumnado, teniendo en cuenta la diversidad
de intereses, características y situaciones personales, obliga a reconocer a
los centros educativos una capacidad de decisión que afecta tanto a la organización
como al funcionamiento. Los centros tienen que estar dotados de los recursos
que necesitan para desarrollar su actividad y alcanzar sus objetivos. Éste es
un requisito ineludible para que los centros puedan ejercer responsablemente
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sus funciones educativas y formativas y, por otra parte, puedan hacer un uso
riguroso y eficiente de estos recursos. En todo caso, el principio de participación
efectiva de la comunidad educativa ha de ser un principio fundamental en el
ejercicio de la autonomía de los centros.
La formación inicial y permanente del profesorado son elementos imprescindibles
para alcanzar los propósitos de la educación de calidad que se plantea.
En este proceso, la implicación del profesorado se convierte en una condición
básica que tiene que contar con el apoyo de la Administración y del resto de la
comunidad educativa.
La existencia de un marco legal capaz de combinar objetivos y normas
comunes con la necesaria autonomía pedagógica y de gestión de los centros
docentes obliga, por otra parte, a establecer procesos de evaluación eficaces y
útiles, tanto para el aprendizaje individual como para el sistema educativo en
general. La evaluación es un instrumento valioso de seguimiento y de valoración
de los procesos y de los resultados obtenidos. Con la finalidad de mejorar
constantemente y de rendir cuentas sobre el uso que se hace de los medios y de
los recursos se deben establecer procedimientos de evaluación de los diferentes
ámbitos y agentes de la actividad educativa.
Consecuente con los principios hasta ahora expuestos, el Gobierno de las
Islas Baleares plantea una educación de calidad con el espíritu de hacer efectiva
la aspiración de alcanzar un sistema educativo para todos los ciudadanos,
arraigado en el medio, inclusivo y coherente con nuestra realidad cultural y lingüística,
con voluntad de inserción en la comunidad europea e internacional y
con dimensión de futuro.
La educación de calidad tiene que contribuir a conformar una sociedad
plural, libre y solidaria, capaz de integrar las dimensiones individuales y comunitarias
desde el respeto y desde la valoración del patrimonio natural, histórico,
lingüístico y cultural. Una educación basada en la adquisición de las competencias
básicas que contribuyen al desarrollo personal del alumnado, a la práctica
de la ciudadanía activa, a la incorporación a la vida adulta de manera satisfactoria
y al desarrollo del aprendizaje a lo largo de toda la vida. En este contexto,
la lengua catalana, propia de las Islas Baleares, tiene que estar presente en la
vertebración de la enseñanza. La educación tiene que ser un elemento fundamental
en la construcción de la personalidad de los ciudadanos y en su desarrollo
en el seno de la sociedad.
Así, el Gobierno de las Islas Baleares impulsa la educación como un servicio
a la sociedad que ha de proporcionar a los ciudadanos una formación a lo
largo de toda la vida, dónde las diferentes etapas educativas forman un continuo
y se relacionan, tanto desde el punto de vista de la eficacia de las acciones educativas
como desde el de la eficiencia de la inversión pública en educación. Por
eso, se promoverán ofertas educativas que permitan la adquisición de las competencias
básicas y, si procede, las titulaciones correspondientes a las personas
que, por razones diversas, se hayan situado fuera del sistema educativo.
Por todo eso, a propuesta de la consejera de Educación y Cultura, de
acuerdo con el Consejo Consultivo y habiéndolo considerado del Consejo de
Gobierno en la sesión de día 6 de junio de 2008,
DECRETO
Capítulo I
Disposiciones generales
Artículo 1
Normativa y ámbito de aplicación
La ordenación general de las enseñanzas de la educación infantil, de la
educación primaria y de la educación secundaria obligatoria tiene que regirse en
las Islas Baleares por lo que disponen la normativa básica del Estado en esta
materia y este Decreto.
Artículo 2
La educación infantil
La educación infantil se estructura como una única etapa, desde el nacimiento
hasta los seis años, que comprende dos ciclos de tres años cada uno. El
segundo ciclo es gratuito.
Artículo 3
La educación básica
1. La educación primaria y la educación secundaria obligatoria constituyen
la educación básica que es obligatoria y gratuita para todas las personas.
2. La educación básica comprende diez años de escolaridad y se desarrolla,
de manera regular, entre los seis y los dieciséis años de edad. No obstante,
los alumnos tienen derecho a permanecer en régimen ordinario cursando la
enseñanza básica hasta los dieciocho años de edad, cumplidos el año en que
finalice el curso, en las condiciones que determina la Ley orgánica 2/2006, de 3
de mayo, de educación.
3. Sin perjuicio que a lo largo de la enseñanza básica se garantice una educación
común para el alumnado, tiene que adoptarse la atención a la diversidad
como principio fundamental. Cuando esta diversidad lo requiera, tienen que
aplicarse las medidas organizativas y curriculares pertinentes.
Artículo 4
Principios
El sistema educativo se inspira en los principios siguientes:
a) La calidad de la educación para todo el alumnado, independientemente
de sus condiciones o circunstancias.
b) La equidad, que garantice la igualdad de oportunidades, la inclusión
educativa y la no-discriminación y actúe como elemento compensador de las
desigualdades personales, culturales, económicas y sociales, con especial atención
a las que derivan de discapacidad.
c) La transmisión o puesta en práctica de valores que favorezcan la libertad
personal, la responsabilidad, la ciudadanía democrática, la solidaridad, la
tolerancia, la igualdad, el respeto y la justicia, así como que ayuden a superar
cualquier tipo de discriminación.
d) El fomento de la lengua catalana como lengua de la enseñanza, el
aprendizaje y la comunicación.
e) El conocimiento del pluralismo lingüístico de las Islas Baleares, valorando
todas las lenguas como herramientas de comunicación.
f) La concepción de la educación como aprendizaje permanente, que se
desarrolla durante toda la vida.
g) La flexibilidad para adecuar la educación a la diversidad de aptitudes,
intereses, expectativas y necesidades del alumnado, así como a los cambios que
experimentan el alumnado y la sociedad.
h) La orientación educativa y profesional de los estudiantes, como medio
necesario para la consecución de una formación personalizada que propicie una
educación integral en conocimientos, destrezas y valores.
i) El esfuerzo individual, la capacidad crítica y la motivación del alumnado.
j) El esfuerzo compartido por el alumnado, familias, profesorado, centros,
administraciones, instituciones y el conjunto de la sociedad.
k) La autonomía para establecer y adecuar las actuaciones organizativas y
curriculares en el marco de las competencias y responsabilidades que corresponden
a la Consejería de Educación y Cultura, a los consejos insulares, a las
corporaciones locales y a los centros educativos.
l) La participación efectiva de la comunidad educativa en la organización,
gobierno y funcionamiento de los centros docentes.
m) La educación para la prevención de conflictos y para la resolución
pacífica de estos, así como la no violencia en todos los ámbitos de la vida personal,
familiar y social.
n) El desarrollo de la igualdad de derechos y oportunidades y el fomento
de la igualdad efectiva entre mujeres y hombres.
o) La consideración de la función docente como factor esencial de la calidad
de la educación, el reconocimiento social del profesorado y el apoyo a su
tarea.
p) El fomento y la promoción de la investigación, la experimentación y la
innovación educativa.
q) La evaluación del conjunto del sistema educativo, tanto en la programación
y organización de los procesos de enseñanza y de aprendizaje como en
sus resultados.
Artículo 5
Finalidades
Las enseñanzas de la educación infantil y de la educación básica se orientarán
a la consecución de las finalidades siguientes:
a) El pleno desarrollo de la personalidad y de las capacidades del alumnado.
b) La educación en el respeto de los derechos y libertades fundamentales,
en la igualdad de derechos y oportunidades entre mujeres y hombres y en la
igualdad de trato y la inclusión.
c) La educación en el ejercicio de la tolerancia y de la libertad dentro de
los principios democráticos de convivencia, como también en la prevención de
conflictos y la resolución pacífica de estos.
d) La educación en la responsabilidad individual y en el mérito y esfuerzo
personal.
e) La formación para la paz, el respeto a los derechos humanos, la vida en
común, la cohesión social, la cooperación y solidaridad entre los pueblos, así
como la adquisición de valores que propicien el respeto a los seres vivos y al
medio ambiente, en particular al valor de los espacios forestales y el desarrollo
sostenible.
f) El desarrollo de la capacidad del alumnado para regular su propio
aprendizaje, confiar en sus aptitudes y conocimientos, así como para desarrollar
la creatividad, la iniciativa personal y el espíritu emprendedor.
g) La formación en el respeto y reconocimiento de la pluralidad lingüística
y cultural de España y de la interculturalidad como un elemento enriquecedor
de la sociedad.
h) El aprendizaje y el fomento del uso de la lengua catalana, la cual es un
elemento imprescindible no solo para la comunicación sino también para la
interpretación y transmisión de nuestra identidad cultural e histórica y para la
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cohesión social.
i) El aprendizaje de la lengua castellana como lengua oficial de todo el
Estado, para la comunicación y el acceso a opciones culturales diversas.
j) El aprendizaje de al menos una lengua extranjera como medio para la
formación de ciudadanos competentes lingüísticamente en un mundo cada vez
más interrelacionado.
k) La adquisición de hábitos intelectuales y técnicas de trabajo, de conocimientos
científicos, técnicos, humanísticos, históricos y artísticos, así como el
desarrollo de hábitos saludables, el ejercicio físico y el deporte.
l) La capacitación para el ejercicio de actividades profesionales.
m) La preparación para el ejercicio de la ciudadanía y para la participación
activa en la vida económica, social y cultural, con actitud crítica y responsable,
y con capacidad de adaptación a las situaciones cambiantes de la sociedad
del conocimiento.
Artículo 6
La lengua catalana como lengua de la enseñanza, el aprendizaje y la
comunicación
1. La lengua catalana, propia de las Islas Baleares, es la lengua de la enseñanza.
Su uso como lengua vehicular y de aprendizaje de la educación infantil,
la educación primaria, y de la educación secundaria obligatoria tiene que adecuarse
a las directrices siguientes:
a) La lengua catalana tiene que ser la lengua de uso preferente en los actos
culturales y sociales y en las relaciones del centro con las administraciones
públicas y las entidades privadas.
b) La lengua catalana tiene que ser la lengua de las actuaciones administrativas
de régimen interno y de proyección externa de los centros sostenidos
con fondos públicos.
c) Las actividades de la enseñanza y aprendizaje en lengua catalana implican
el uso oral y escrito de esta lengua, es decir, que los libros de texto y los
materiales de apoyo elaborados por el profesorado deberán ser en esta lengua, y
los materiales didácticos y de consulta también deben serlo de manera preferente.
2. El sistema educativo y, concretamente, los centros docentes, tienen que
potenciar el uso de la lengua catalana y el Gobierno de las Islas Baleares tiene
que fomentar medidas para la normalización de esta lengua. Este fomento se
hará respetando los derechos lingüísticos individuales del alumnado.
3. Los aspectos lingüísticos, históricos, culturales y geográficos que configuran
la identidad de las Islas Baleares tienen que formar parte de los currículos
de las diferentes etapas educativas, de manera que se integren, como parte
esencial, en los planteamientos educativos institucionales.
4. La Consejería de Educación y Cultura ha de facilitar la integración del
alumnado recién llegado a la lengua y cultura propia de las Islas Baleares
mediante el desarrollo de programas específicos de aprendizaje.
Artículo 7
Currículo
1. De acuerdo con lo que dispone este Decreto, se entiende por currículo
el conjunto de objetivos, competencias básicas, contenidos, métodos pedagógicos
y criterios de evaluación de cada una de las etapas del sistema educativo,
que han de guiar la práctica educativa en la educación infantil y en la educación
básica.
2. El Gobierno de las Islas Baleares define el currículo que tiene que
seguirse en la educación infantil, la educación primaria y la educación secundaria
obligatoria, de acuerdo con lo que establece la normativa básica estatal.
3. Los centros docentes tienen que desarrollar y completar el currículo de
las diferentes etapas en uso de su autonomía pedagógica. Se fomentará la participación
efectiva de los diferentes sectores de la comunidad educativa en la elaboración,
la adecuación y la actualización del currículo.
4. La comprensión lectora, la expresión oral y escrita, la comunicación
audiovisual, las tecnologías de la información y la comunicación y la educación
en valores tienen que trabajarse en todas las áreas y materias, sin perjuicio de su
tratamiento específico en algunas de las áreas y materias de las diferentes etapas.
Artículo 8
Materiales curriculares
1. La Consejería de Educación y Cultura tiene que fomentar la elaboración
de materiales curriculares para favorecer el desarrollo y la aplicación del
currículo y tiene que dictar las disposiciones que orienten el trabajo del profesorado
en este sentido, además de regular los procedimientos de supervisión.
2. Corresponde a los centros educativos, en el marco de su autonomía
pedagógica, elegir, si procede, los materiales curriculares, siempre que se adapten
al rigor científico adecuado a la edad del alumnado y al currículo establecido
por la Consejería de Educación y Cultura. Los materiales deben reflejar y
fomentar el respeto a los principios, valores, libertades, derechos y deberes
constitucionales y estatutarios, así como a los principios y valores recogidos en
la Ley orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de medidas de protección integral
ante la violencia de género, a los cuales tiene que ajustarse toda la actividad
educativa. Las administraciones educativas velarán para que en los materiales
educativos se eliminen los estereotipos sexistas o discriminatorios y para que
fomenten la igualdad entre mujeres y hombres.
3. La supervisión de los libros de texto y el resto del material curricular
formará parte del proceso ordinario de inspección que ejerce la Administración
educativa.
Artículo 9
Enseñanza de lenguas extranjeras
1. La enseñanza de las lenguas extranjeras se introduce obligatoriamente
a partir del primer ciclo de la educación primaria y se imparte con continuidad
a lo largo de toda la educación básica.
2. La enseñanza de las lenguas extranjeras tiene que introducirse de manera
temprana en el segundo ciclo de la educación infantil, de acuerdo con las
normas que dicte la Consejería de Educación y Cultura y lo que se establezca en
cuanto a su tratamiento didáctico en el proyecto lingüístico de centro.
Artículo 10
Enseñanza en lenguas extranjeras
1. La Consejería de Educación y Cultura podrá autorizar que una parte de
las áreas y materias del currículo se impartan en lenguas extranjeras sin que eso
suponga modificación de los aspectos básicos del currículo regulados en el presente
decreto ni afecte a aquello establecido en el Decreto 92/1997, de 4 de julio,
que regula el uso y la enseñanza de y en lengua catalana, propia de las Islas
Baleares, en los centros docentes no universitarios de las Islas Baleares.
2. Los centros que impartan una parte de las áreas y materias del currículo
en lenguas extranjeras deben aplicar, en todo caso, los criterios para la admisión
de alumnado establecidos en la Ley orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de educación.
Entre tales criterios, no se deben incluir requisitos lingüísticos.
Artículo 11
Autonomía de los centros
1. Los centros disponen de la autonomía pedagógica, organizativa y de
gestión que la legislación les atribuye. La Consejería de Educación y Cultura
tiene que fomentar esta autonomía mediante el asesoramiento, la formación y
los recursos específicos, de manera que los centros puedan adecuar sus posibilidades
organizativas y funcionales a los planes de trabajo que elaboren, en el
marco de la normativa vigente.
2. Los centros docentes disponen de autonomía para elaborar, aprobar y
ejecutar, un proyecto educativo y un proyecto de gestión económica, como también
las normas de organización y funcionamiento del centro.
3. Los centros, en el ejercicio de su autonomía, pueden adoptar proyectos
de innovación, proyectos de investigación, planes de trabajo o formas de organización,
que supongan una mejora continua tanto de los procesos educativos
como de sus resultados, en los términos que establezca la Consejería de
Educación y Cultura.
4. Para impulsar la autonomía de los centros, la Consejería de Educación
y Cultura potenciará la función directiva mediante medidas específicas dirigidas
a reforzar el liderazgo y la responsabilidad del director o directora, del equipo
directivo y la corresponsabilidad de los órganos de coordinación.
5. La Consejería de Educación y Cultura ejercerá las funciones de supervisión
y de evaluación correspondientes con el fin de garantizar el ejercicio de
la autonomía de los centres y la defensa de los derechos del alumnado y de la
comunidad educativa en general.
Artículo 12
Proyecto educativo
1. El proyecto educativo del centro es un instrumento de planificación
educativa que los centros tienen que elaborar y que tiene que ser aprobado por
el consejo escolar, después de un debate previo de toda la comunidad educativa.
Contiene los rasgos definidores, los principios educativos y las bases principales,
pedagógicas, organizativas, convivenciales y de funcionamiento que han
de regir la actividad docente y la vida del centro.
2. El proyecto educativo del centro tiene que incluir, como mínimo:
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a) Los rasgos del entorno sociocultural del centro que lo caracterizan.
b) Las características esenciales de la educación que se imparte, con especial
mención de las opciones pedagógicas, los principios de atención a la diversidad,
la igualdad en lo que concierne a derechos y oportunidades entre mujeres
y hombres, la acción tutorial, la convivencia, la no-discriminación, la educación
en valores y la inclusión educativa.
c) La concreción de los currículos establecidos, que debe fijar y aprobar
el claustro, como también el tratamiento transversal en las áreas, materias o
módulos de la educación en valores.
d) El proyecto lingüístico, donde se concretarán los criterios para la enseñanza
y uso de las lenguas y el tratamiento de éstas en el desarrollo curricular.
También se fijarán criterios para que el alumnado recién llegado pueda continuar,
o iniciar, si procede, el proceso de aprendizaje de la lengua catalana y la
lengua castellana.
3. Corresponde a la Consejería de Educación y Cultura:
a) Establecer el marco general que permita a los centros docentes elaborar
sus proyectos educativos, que se harán públicos con el fin de facilitar que el
conjunto de la comunidad educativa los conozca.
b) Contribuir al desarrollo del currículo mediante el impulso de modelos
abiertos de planificación curricular, de programación docente y de materiales
didácticos que respondan a las necesidades educativas del alumnado y del profesorado.
c) Promover las medidas necesarias para garantizar la coordinación adecuada
entre los centros de educación infantil, de educación primaria y de educación
secundaria con el fin de asegurar la coherencia y la continuidad armónica
de la educación.
d) Garantizar la práctica de un modelo coeducativo de enseñanza que
impulse la igualdad en lo que concierne a derechos y oportunidades entre mujeres
y hombres en todas las dimensiones: curriculares, escolares y otros.
4. Los centros deben promover compromisos educativos entre las familias
o tutores legales y el mismo centro en que se consignen las actividades que la
comunidad educativa se compromete a llevar a cabo para mejorar el rendimiento
académico del alumnado.
Artículo 13
Atención a la diversidad
1. Todo el alumnado, con independencia de sus especificidades individuales
o de carácter social, tiene derecho a una educación adecuada a sus necesidades
y características. Por eso, las medidas de atención a la diversidad tendrán
que orientarse a dar respuesta a las necesidades educativas, a la consecución
de las competencias básicas y de los objetivos de la educación infantil y de
la educación básica y no podrán, en ningún caso, suponer discriminación que
dificulte esta consecución y la titulación correspondiente.
2. Se entiende por alumnado con necesidad específica de apoyo educativo:
a) El alumnado con necesidades educativas especiales que requiere,
durante un periodo de escolarización o a lo largo de toda la escolarización,
determinados apoyos y atenciones educativas específicas derivadas de una discapacidad,
o de trastornos graves de conducta o emocionales o de trastornos
generalizados de desarrollo.
b) El alumnado con dificultades específicas de aprendizaje causadas por
trastornos del aprendizaje, trastornos por déficit de atención con o sin hiperactividad
y trastornos graves del lenguaje.
c) El alumnado con altas capacidades intelectuales.
d) El alumnado con un desfase curricular de dos o más cursos por condiciones
personales graves de salud o derivadas de factores sociales, económicos,
culturales, geográficos y étnicos.
e) El alumnado de incorporación tardía al sistema educativo.
La Consejería de Educación y Cultura tiene que asegurar los recursos
necesarios para que éste alumnado pueda alcanzar el máximo desarrollo posible
de sus capacidades personales y, en todo caso, los objetivos y las competencias
básicas que establece con carácter general para todo el alumnado.
3. La Consejería de Educación y Cultura tiene que establecer los procedimientos
y recursos necesarios para identificar lo antes posible, con personal con
la cualificación adecuada, las necesidades educativas específicas del alumnado
a las cuales se refiere el apartado anterior. Asimismo, facilitará la coordinación
de todos los sectores que intervengan en la atención al alumnado.
La atención integral al alumnado con necesidad específica de apoyo educativo
tiene que iniciarse desde el mismo momento en que esté identificada esta
necesidad y tiene que regirse por los principios de normalización y de inclusión.
4. Corresponde a la Consejería de Educación y Cultura garantizar la escolarización
y regular y asegurar la participación de los padres o tutores en las
decisiones que afecten la escolarización y los procesos educativos de este alumnado.
Igualmente les corresponde adoptar las medidas oportunas para que los
padres de estos alumnos reciban el asesoramiento individualizado adecuado, así
como la información necesaria que los ayude en la educación de los hijos.
5. Las programaciones didácticas de ciclo o de departamento tienen que
tener un grado de flexibilidad suficiente que posibilite la adaptación del proceso
de enseñanza-aprendizaje.
6. La Consejería de Educación y Cultura tiene que escolarizar el alumnado
con necesidad específica de apoyo educativo que se incorpora al sistema educativo
haciendo una distribución equilibrada entre los centros de cada zona sostenidos
con fondos públicos.
7. Los centros docentes, con la finalidad de facilitar la accesibilidad al
currículo, tienen que realizar adaptaciones curriculares, con el fin de atender al
alumnado con necesidad específica de apoyo educativo. Estas adaptaciones
curriculares se realizarán buscando el máximo desarrollo posible de las competencias
básicas y de los objetivos correspondientes al nivel educativo; la evaluación
tomará como referente los criterios de evaluación fijados en estas adaptaciones.
La Consejería de Educación y Cultura establecerá los procedimientos
oportunos cuando sea necesario realizar adaptaciones que se aparten significativamente
de los contenidos y criterios de evaluación del currículo. Estas adaptaciones
curriculares se realizarán buscando el máximo desarrollo posible de las
competencias básicas y de los objetivos correspondientes al nivel educativo; la
evaluación tomará como referente los criterios de evaluación fijados en estas
adaptaciones.
8. Los centros docentes, en la planificación de atención a la diversidad,
además de las adaptaciones curriculares, tienen que adoptar, entre otras medidas,
los agrupamientos flexibles, el apoyo en grupos ordinarios, los desdoblamientos
de grupo, las medidas de refuerzo y otros programas de tratamiento personalizado
para el alumnado con necesidad específica de apoyo educativo.
9. La Consejería de Educación y Cultura adoptará medidas singulares en
aquellos centros o zonas geográficas en las cuales resulte necesaria una intervención
educativa compensatoria.


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