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Legislación básica
 

REAL DECRETO 937/2001, de 3 de agosto, por el que se modifica el Real Decreto 1345/1991, de 6 de septiembre, modificado por el Real Decreto 1390/1995, de 4 de agosto, por el que se establece el currículo de la Educación Secundaria Obligatoria.
PARTE VII


MÚSICA
Introducción
El área de Música en la Educación Secundaria
Obligatoria se concibe como continuidad de la enseñanza
musical en Primaria, y por ello debe profundizar en los
conocimientos, capacidades y actitudes de esta primera
etapa. En Secundaria la aproximación a lo musical debe
ser, no obstante, más específica y analítica, de acuerdo
con una evolución en las características del alumnado,
que ha desarrollado una mayor capacidad de
abstracción. Por ello, deberá contribuir a la formación integral
del individuo a través del conocimiento del hecho
musical como manifestación cultural e histórica y al
afianzamiento de una postura abierta, reflexiva y crítica ante
la creación y la difusión de la música en nuestra sociedad.
La música tiene, sin duda, una importantísima
presencia en la vida cotidiana del adolescente y, en
consecuencia, ha de tenerla en la educación. Por tanto, es
necesario insistir en la trascendencia de la cultura
musical en la formación del individuo. Su enseñanza
contribuye a formar su sensibilidad artística y a comprender
las manifestaciones culturales a lo largo de la historia.
La enseñanza de la música, además, contribuye al
desarrollo integral de la persona facilitando el
aprendizaje del resto de las materias. Está demostrado que
la disciplina que supone el estudio de la música,
desarrolla la capacidad de abstracción y de razonamiento lógico,
entre otras muchas capacidades que favorecen el
sentido crítico y la autonomía personal.
La doble misión de cualquier enseñanza, de formar
personas para la vida y asentar los fundamentos técnicos
y científicos del enriquecimiento cultural, deben estar
presentes en el proceso de la enseñanza musical.
El estudio de esta área debe plantearse como una
consolidación de la formación musical del alumno, al
tratarse de la última etapa en la que esta materia es
obligatoria. La enseñanza debe orientarse, así pues, hacia
un afianzamiento de la percepción y la sensibilidad
musical del alumno, hacia un dominio de los fundamentos
de la expresión musical y hacia un entendimiento de
la música como un fenómeno imbricado en la historia
y la sociedad.
La planificación del área debe ir encaminada al
cumplimiento de los objetivos propuestos que inciden unas
veces en lo que es el conocimiento y uso del lenguaje
musical y otras en su evolución a lo largo de la historia
con el estudio y análisis de las técnicas compositivas
en las diferentes corrientes estéticas.
La educación musical pretende formar personas libres
capaces de convivir en democracia, que respeten los
derechos humanos, conozcan y protejan el patrimonio
cultural y artístico, y que sean capaces de gozar
estéticamente y, al mismo tiempo, fomentar valores tan
necesarios en la actualidad como saber escuchar, dialogar,
respetar, etc.
La enseñanza de la música se concreta
fundamentalmente en dos aspectos: La adquisición y
enriquecimiento de un vocabulario que permita la descripción
de fenómenos musicales, y la comprensión del lenguaje
musical como medio de expresión artística a la luz de
su contexto histórico y social.
El desarrollo de las capacidades de percepción y
expresión se adquiere a través de dos herramientas
fundamentales:
1. La audición, como instrumento fundamental.
Mediante la audición comprensiva se orienta al alumno
hacia la identificación de los elementos integrantes del
discurso musical y su función dentro de éste. La audición
debe ser el punto de partida sobre el cual se inicie el
análisis y la reflexión de los fenómenos musicales, para
favorecer la capacidad de abstracción y reflexión.
2. Las expresiones instrumental, vocal y corporal,
que colaboran en el desarrollo de capacidades motrices,
de equilibrio y coordinación. Éstas deben utilizarse
apropiadamente dentro de los diferentes niveles de la etapa,
teniendo en cuenta las características del alumnado. No
se trata de formar cantantes o instrumentistas sino que,
a través de los procedimie


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