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Legislación básica
 

DECRETO 39 /2002, de 5 de marzo, del Gobierno Valenciano, por el que se modifica el Decreto 47/1992, de 30 de marzo, del Gobierno Valenciano, por el que se establece el currículo de la Educación Secundaria Obligatoria en la Comunidad Valenciana.
PARTE 10


Educación Secundaria Obligatoria

Lenguas extranjeras



Introducción

La presencia de las lenguas extranjeras en el currículo, y a lo largo de toda la Educación Obligatoria, se justifica tanto por razones sociales como por la necesidad de contribuir al logro de los fines educativos generales.

El conocimiento de una o varias lenguas extranjeras es una condición necesaria para facilitar el entendimiento intercultural en un mundo cada vez más abierto a las relaciones internacionales de todo tipo. La integración en la Unión Europea hace necesario este conocimiento para facilitar la comunicación entre sus miembros, para construir la identidad europea, plurilingüe y multicultural, para favorecer la libre circulación de personas y para facilitar la cooperación cultural, económica, técnica y científica Asimismo, el desarrollo de la capacidad para comunicarse en otras lenguas permitirá ampliar el campo de las relaciones interpersonales, acceder a las nuevas tecnologías, adquirir información, y utilizarla con fines diversos como estudios posteriores, profesionales, o recreativos.

Por lo que se refiere a los fines educativos generales, el aprendizaje de una lengua extranjera contribuirá a desarrollar el proceso de socialización desde una perspectiva global y a favorecer el reconocimiento de la propia identidad personal y social. Contribuirá también al desarrollo cognoscitivo general, para el cual es condición indispensable una estructuración lingüística rica y sólida, y capacitará a los estudiantes para adquirir mayor responsabilidad en su propio aprendizaje, para que así aprendan a aprender las lenguas y a transferir sus capacidades a otros aprendizajes.

Asimismo, al ir desarrollando la comprensión de la cultura de la comunidad hablante de la lengua extranjera, podrán compararla con la propia y valorar críticamente ambos modos de percibir la realidad. Ello les permitirá tomar conciencia de la naturaleza y del papel del lenguaje en la vida cotidiana como transmisor de estereotipos culturales y adoptar una actitud reflexiva y crítica ante ellos, favoreciendo la formación integral del individuo.

La consecución de estos fines dependerá de cómo se conciba el objeto de aprendizaje y su adquisición, y de la forma en que se plantee la intervención didáctica.

Si el lenguaje tiene como función básica la de permitir, controlar y regular los intercambios sociales, la enseñanza y aprendizaje de la lengua extranjera tendrá como objeto la práctica comunicativa. Para ello, se habrá de tener en cuenta la segunda función básica del lenguaje, subsidiaria de la primera, que es la de hacer presente el mundo y la cultura a los hablantes, permitiendo que los significados se relacionen de manera compartida porque se interpretan a partir de experiencias identificables. Por ello, la adquisición de los elementos socio-culturales es inseparable de la adquisición de la lengua.

Al adquirir la primera lengua o al aprender una segunda lengua, lo que se adquiere de hecho es una serie de capacidades o competencias interrelacionadas que constituyen la competencia comunicativa y que permiten:

– Realizar opciones entre las formas lingüísticas obedeciendo a una sistema de reglas fonológicas, morfosintácticas y léxico-semánticas (competencia gramatical).

– Incidir en la comunicación y optar entre las realizaciones lingüísticas en función de la situación, adaptar el discurso al otro, (competencia discursiva).

– Adaptar los enunciados a la situación concreta de comunicación, adecuándolos según las reglas de la comunidad (competencia sociolingüística).

– Organizar los mensajes teniendo en cuenta al interlocutor, es decir, negociar los significados para conseguir que la comunicación funcione (competencia estratégica).

– Interpretar los elementos de la realidad social y cultural transmitidos o referidos por la lengua (competencia sociocultural).

Todo hablante posee cierto grado de competencia comunicativa, cuyos componentes son comune


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